Mundo ficciónIniciar sesión—Alek, querida. —Anastassya la miró con una sonrisita mientras sostenía una taza de té—. Desde ahora en adelante puedes llamarme mamá. Yo siempre quise tener una niña, pero solo tuve un varón, mi Andrey. Las mujeres somos las poderosas, los chicos no tienen ninguna habilidad especial.
Diana la miró con extrañeza ante su comentario, pero no le prestó mucha atención, pues sabía que







