Solución desesperada

 —Nadie me cree, deben pensar que me volví loca. —Eli se lamentaba. Leela la había llevado a tomar un baño caliente, puesto que duró mucho tiempo dentro del estanque. Ella le estaba cepillando el cabello mientras que la última estaba sentada en la cama, ida en sus más dolorosos pensamientos.

 —Aunque no lo creas, entiendo esa sensación. Yo estuve en un loquero bajo los efectos de una droga donde todos me mirab

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