Mundo de ficçãoIniciar sessão—Eli... ¿Dónde estás? ¿Por qué no vienes a verme, amor? Eli, espero que estés bien, enana, espero que no te haya pasado nada malo.
El chico se acostó sobre la cama, abrazado a sí mismo, luchando con el frío que su falta le provocaba. Estaba solo otra vez en medio de la nada, en una oscura y fría cueva, alumbrada por aquella lámpara.
***Un mes despu






