Mundo de ficçãoIniciar sessãoUlises abrió los ojos con una sonrisa en el rostro. Le encantaba despertarse en la mañana y oler su delicioso aroma a cítricos y canela. Buscó el calor de su esposa, pero no lo halló. Pasó su brazo sobre el lado donde suele dormir Eli, el cual estaba vacío. Se incorporó y dejó salir un bostezo. Empezó a olfatear, mas no olía como si ella estuviera haciendo el desayuno, era lo que sucedía cuando él







