Mundo ficciónIniciar sesión—Bien, dirás que eres un viejo amigo. Ummm... Diremos que éramos vecinos y vivíamos en la misma aldea hasta que tu padre decidió entrenarte en los bosques de Nim. Entonces, estos últimos meses volviste a la aldea y supiste que yo me uní a la causa de los restauradores y decidiste ayudarnos. —Ana le explicaba su fachada a Dimitri, quien se acercó a ella divertido, alterándole la compostura en el acto. Tenían







