Mundo ficciónIniciar sesiónEdward miró a los alrededores un poco preocupado, puesto que había pasado como medía hora desde que Nora fue al tocador. Empezó a buscarla y al no verla en la gran sala, decidió ir a los baños.
—Sr. Anderson. —Dos hombres lo interceptaron y Edward se entretuvo con ellos.
Mientras tanto, en un callejón; una luz brillante cubría a Nora, quien flotaba con los ojos cerrados en el aire. Imágenes a su izq







