Cuando la madre de Sophia ingresó, se encontró únicamente con su hija luciendo algo desaliñada.
— ¿Para que me estabas buscando mamá? — Preguntó Sophia.
— Quería hablar contigo a solas. — Comentó Margaret yendo a sentarse a uno de los sofas individuales.
— ¡Mamá espera! — Exclamó Sophia deteniendo a su madre del brazo.
— ¿Que ocurre?
— ¿Por qué mejor no vamos al jardín? Es un día precioso, deberíamos aprovechar l