Ese mismo día en la mansión de Vincent durante horas de la noche.
Sophia Williams se preocupó por qué su marido aún no bajaba para cenar con ella.
— ¿Que tanto está haciendo Vinci? — Preguntó ella al mayordomo, Archer.
Sin embargo, el hombre mayor negó lentamente con su cabeza y una seria e inexpresiva expresión.
— Lo siento señora, no puedo decirle nada.
Archer tenía la rotunda orden de no hablar nada al respect