Media hora después, en la mansión de los Williams.
"Veamos… ¿Que puedo comer? Oh, ¡Que buenas se ven estás fresas!"
Pensó Sophia tomando la pequeña cesta de fruta y sentandose en una silla dentro de la cocina.
— ¡Que dulces! ¡No están nada mal! — Exclamó ella comiendo una seguida de otra más.
En ese momento la puerta de la cocina se abrió y una sirvienta ingresó.
— Señorita.
— Oh, ¡Hola María! ¿Suc