Es un... ¡Sí!
DORIAN: Abro los ojos y lo primero que admiro es la belleza superior de su blanca y delicada piel, sus cabellos están sobre su rostro, retiro cuidadosamente cada uno de ellos esperando no despertarla, sonrió mientras noto que en su rostro hay una también. —Dorian, Dorian —me digo a mi mismo pensando y recordando cuando mis manos y mis labios recorrían cada parte de ella, lo único que quiero es hacerla feliz. No sé cuánto tiempo transcurrió quede embobado observándola mientras no dejaba de acari