“El engaño es un arte en manos del ilusionista correcto”
—Anónimo.
Max:
Mientras la besaba coloque una de mis manos en su cintura y aplicando un poco de fuerza la gire para quedar de frente a Mateo, quien me lanzó una mirada aprobatoria, no tanto así los ojos de Julia que se abrieron dejándome ver la decepción en ellos antes que se volviera a dormir. Pero mi prioridad ahora era sacarla de aquí, asique regresé la vista a mí amigo y entonces sin necesidad de decir nada el juego se volteó a nuest