EL PUNTO DE VISTA DE ELARA ~
Mis pies no se movían. Literalmente, mi cerebro gritaba "¡CORRE, IDIOTA!" pero mis piernas estaban... pegadas. Clavadas a la costosa alfombra.
Hugh estaba ahí. Desnudo. Y me refiero a realmente desnudo.
El sol lo golpeaba de una forma que hacía que las canas de su cabello parecieran casi plateadas, pero ¿su cuerpo? Su cuerpo era puro calor, músculo y una energía pesada y aterradora. No se tapaba. Simplemente... se acariciaba la polla. Ese bulto masivo y aterrador en