El punto de vista de Chloe
El día del entierro de Hilda estuvo cargado de silencio.
El cielo estaba gris; ni llovía, ni salía el sol. Estaba simplemente suspendido en una inmovilidad total, como si el mundo mismo no supiera cómo reaccionar.
Me paré junto al ataúd con un sencillo vestido negro que me caía holgado sobre el cuerpo. Todavía tenía el vientre sensible por el parto. Mis pasos eran más lentos. Mis movimientos, cautelosos. Jessica seguía en el hospital bajo observación, y dejarla, aunqu