Mundo ficciónIniciar sesiónCon un ojo al frente y el otro cerrado seguía el sendero que desemboca a la carretera. Al despegar algunas malezas pude notar el brillo de la luna sobre el parabrisas de mi Ford del rey, el cual no fue hurtado, corrí con suerte, porque lo dejé abandonado algunos días, también pude ver la motocicleta de Duarte en el suelo y una patrulla, supongo que dejaron el helicóptero en un helipuerto adecuado y vinieron en ese automóvil, por eso tardaron en llegar.
Una vez que estaba a fuera







