Mundo ficciónIniciar sesiónLa Enfermedad, La Cura y Nuestro Amor
Aquella tarde, Armina me castigo gracias a él chismoso de Chirstopher Densan, y créanme que lo odie aún más. Me prohibieron hasta andar por el jardín, y tras esto la rebeldía que se me había aplacado durante la estadía de los Segels había vuelto, y no le hablaba a tía Armina, ya que no me había dejado defenderme. No salía de la biblioteca, más que a comer y allí a veces estaba sola y a veces me acompañaba el tío Vicent a quien u







