Hechizo.
La semana finalizó y —a pesar del cansancio y de la falta de sueño por los estresantes exámenes finales— todos los estudiantes estallaron eufóricos de alegría ante la llegada de las vacaciones por navidad y año nuevo. La mayoría de ellos regresarían a casa a pasar los días festivos en familia y estaba bien.
Los dormitorios iban quedando vacíos a medida que los universitarios abandonaban el campus, cargando bolsos y mochilas. La felicidad impregnada en los rostros de los familiares que pasaban a