Dulce miro a Caleb desconcertada ¿Que era lo que había dicho? ella era su esposa ¿desde cuándo? El hombre en cuestión no la miraba, sostenía firmemente su mano, mirando desafiante a Gustavo y a su abuelo, aunque estaba postrado en una silla de ruedas no significaba que podían humillarlo
—Por sus caras veo que la noticia les sorprendió, lo lamento, fue algo que no premedite, mi esposa es algo tímida, cuando sea la boda los invitare
—Lo felicito señor Caleb, pero tengo una duda, si usted es