Caleb no perdio tiempo, cada dia investiogaba un pco cmas como conquistar a su esposa, era lo mas importante para el en este momento, si no lo conseguia con que cara le pediria que se case con el, Dulce merecia eso y mas, si ella pidiera la luna el se la bajaria sin dudar
—¿En que piensa el hombre de esta casa?
—No estoy tan seguro en serlo, hay demasiados hombres a tu alrededor Dulce, me enferma solo el recordarlo
—Son tus hijos ¿Como vas a estar celoso de ellos?
—Parecemos conejos, no quier