Por la tarde, Cindy salió del apartamento con un vestido elegante. Parecía estar hablando con alguien por celular y sonaba alegre.
Un coche negro se detuvo delante de ella y dos guardaespaldas vestidos de negro bajaron del coche. "¿Es usted la señorita Benette?".
Cindy se quedó atónita. Levantó la guardia y preguntó: "Ustedes son...".
"Nuestra señora desea verla".
Los guardaespaldas abrieron la puerta, lo cual hizo sonar la alarma en la cabeza de Cindy. Justo cuando se dio la vuelta, Saydie