Después de decir eso, Quincy se levantó con los brazos en alto y se quejó: "No es fácil ser un asistente personal. Entregar comida es uno de los recados que tengo que hacer mientras no dirijo la compañía. Y me descuentan el sueldo en vez de aumentármelo...".
Saydie lo miró sin expresión. “Le diré al Señor Goldmann lo que dijiste sin omitir una sola palabra”.
"¡No!". Quincy se calló inmediatamente y luego miró a su alrededor con una expresión agraviada. “Solo estaba bromeando, Señora. Te lo rue