Perspectiva de Lydia
—Ve, ve a por ella... fóllatela... es tuya —le dice Kandy al oído a papá, hablándole solo a él pero asegurándose de que yo lo escuche.
La polla de papá da otra sacudida y camina hacia mí, dando pasos lentos y calculados, como si esperara que me eche atrás pronto; en su lugar, empujo mi pecho hacia adelante y se le abre la boca ante mi audacia.
Kandy también camina detrás de él; en cuanto papá se detiene frente a mí con su polla tensándose contra sus pantalones cortos, ella