Perspectiva de Annie
La ligera presión alrededor de mi cuello me marea.
Ashton aprieta su agarre un poco más y gimo con fuerza como una puta; sus ojos se oscurecen increíblemente más.
—Dios, Annie... ¿te gusta esto? —pregunta y yo asiento con la cabeza; mi respiración se ha vuelto pesada y lenta, estoy obsesionada con su tacto.
—¿Él lo sabe? —pregunta y yo sacudo la cabeza, con mi cabello volando por la acción y mi boca completamente abierta.
—¿No? —pregunta y presiona sus labios contra mi boca