Perspectiva de Annie
La sonrisa burlona en su rostro me pone aún más mojada.
Sé que los tatuajes duelen, pero solo necesito que me vea, que me mire con la misma mirada con la que mira a esas mujeres.
Se acerca más a mí y coloca su mano en mis muslos; parpadeo cuando su aliento golpea mi rostro, a menta y un toque de caramelo. El que le compré hace un rato.
—Annie —llama mi nombre.
—Hablo en serio —digo con voz débil; su mano en mi muslo me hace sentir un hormigueo en lugares donde no debería.
—