-Ando muy escasa de tiempo, Hubert . En la próxima semana debo volar a Japón a cumplir una serie de presentaciones y pasarelas-, le dije. Eso era verdad y no una mera excusa. Yo tenía sendos desfiles de modas en Osaka, Nagoya, Shizuoka y Tokio contratada por una famosa diseñadora de ese país, además que debía inaugurar la sucursal de mi hotel en Yokohama y que sería ultra moderno, con un diseño vanguardista y hasta cibernético con gran impacto mundial.
-Tengo tiempo, entonces, de sobra para