También adquirí una escudería de Fórmula Uno. Previamente había comprado a precio de regalo una fábrica de motores que, igualmente, estaba en una difícil situación económica. Con la poderosa inversión de mi consorcio, logré reflotar la fábrica y le devolví su prestancia y rendimiento. Fue entonces, que el gerente de la fábrica, Marvin Peters, me dijo que habían desarrollado un nuevo motor, poderoso, capaz de ganar las carreras de alta velocidad: el Power.
Como en todo lo que yo invertía,