Capítulo 496
Clarisa, al escuchar las palabras de la abuela Abarca, se arrodilló de inmediato con un sonido seco.

—¡Celeste, por favor, regresa! Te pido perdón.

Quirino también se arrodilló de golpe, con la misma expresión solemne.

—¡Celeste, regresa! Yo también te pido perdón.

Odón, no queriendo quedarse atrás, siguió el ejemplo y también con humildad se arrodilló.

Al ver que Celeste seguía indiferente, la abuela Abarca hizo un gesto, como si estuviera a punto de arrodillarse también.

—¡Dios mío, ¿qué estoy
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App