—¡Perfecto, ya estaba esperando con anisas este momento!
El joven llamado Eusebio mostró una amplia sonrisa, dejando ver su entusiasmo.
—Si ellos envían asesinos a nuestro territorio para atacar a los nuestros, nosotros también debemos hacer que paguen con la vida de uno de sus mejores guerreros—, exclamó Darío con un tono firme y desafiante. —Si se atreven a pasar por alto la autoridad de Luzveria y a entrar en Solestia para emboscar a nuestro jefe de la Orden del Dragón Celestial, entonces nos