Pasaron rápidamente tres días.
Esa mañana llegó, finalmente, el tan esperado día de la ceremonia del nombramiento del nuevo Comandante General de la Orden del Dragón Celestial en Solestia.
Antes del amanecer, todas las vías y accesos a Solestia fueron estrictamente controlados, bajo vigilancia y medidas de seguridad. Cientos de soldados en uniforme, armados y listos para atacar, custodiaban cada cruce y realizaban inspecciones rigurosas de cada vehículo que ingresaba o salía de la ciudad para e