Capítulo 438
—Gracias, muchas gracias. Celeste no podía estar más satisfecha y, emocionada, agradecía repetidamente.

No esperaba que alguien tan respetado como el Rey del Fuego fuera tan amable y accesible con ella.

El Rey del Fuego lanzó una última mirada a Juan, y al ver que este no mostraba ninguna emoción, dejó escapar un suspiro de alivio. Luego, se giró hacia ‌Adelio‌ y dijo: —Me tengo que ir. No hace falta que me acompañen.

Sin perder tiempo, se dio la vuelta, deseando poder salir corriendo lo más ráp
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP