—Durante todos estos años, he estado buscando alguna información sobre ti y los demás, pero lamentablemente no he encontré nada.
Celeste estaba sentada junto a Juan, apoyando un poco su cabeza en el hombro de él mientras le contaba las dificultades que había atravesado.
—Hermana, ¿cómo te trató el Rey Supremo de Puerto Esperanza? —preguntó algo curioso Juan de vez en cuando mientras la escuchaba con atención.
—Mi padre adoptivo fue muy bueno conmigo, me crió como su propia hija y me enseñó desde