Después de regresar, la familia Ortiz al instante reunió a todos sus subordinados para proteger en ese momento toda la propiedad de la familia, temiendo que Juan regresara para atacar de nuevo.
En la sala de reuniones de la familia Ortiz, todos los altos mandos de la familia estaban reunidos.
Una mujer de la familia Ortiz no pudo evitar preguntar con curiosidad: —Hermano mayor, ese tal Juan nos ha dado tres días para ir al Panteón de los Ángeles a arrodillarnos y pedir perdón por los muertos. ¿Q