Porque descubrió que su puño había golpeado una pared, sin afectar a su oponente.
¿Cómo era esto posible?
Sabía muy bien que con un solo golpe suyo podía deformar una placa de acero.
—No eres más que un simple principiante en las artes marciales, tu fuerza es demasiado débil.
Juan sacudió la cabeza con indiferencia, como si estuviera decepcionado. Sus palabras resonaron en los oídos del repartidor de agua como un veloz trueno.
¡Este hombre era un experto!
El repartidor sintió cómo se erizaban to