Al terminar de hablar, David miró a Juan con una expresión de satisfacción total y dijo: —No te preocupes, mi seguro de daños tiene una cobertura de tres millones. ¿Con esto te basta?
—¡Ja ja ja…!!
Cristina y Miguel, al comprenderlo, estallaron en carcajadas.
Incluso Laura esbozó una sonrisa triunfante. Claro, con el seguro, no había nada que temer.
—¿De verdad? —Juan también se rio con sarcasmo: —Entonces llama de inmediato a la compañía de seguros. Estoy esperando.
—¡Voy a hacerlo! —David refu