No era de extrañar que Pascual, el mayor de los Ortiz, hubiese estado enamorado de ella todo ese tiempo.
No era tampoco de extrañar que Eulalia siempre haya tenido problemas con Marta, obviamente era pura envidia.
Tenía que conquistarla.
En ese momento, Sergio tomó una decisión firme en su corazón.
Miró a Marta, a su lado estaban Rosa y Juan, y dijo:
—Tengo algo que discutir con Marta, los demás presentes deben salir.
Rosa tomó a Juan del brazo, dispuesta a irse.
Pero Juan, sin moverse, respondi