Al escuchar esto, David no pudo evitar inhalar profundamente, sintiendo que todos los vellos de su cuerpo se erizaban al instante.
Que una persona pudiera controlar la vida y la muerte, mientras que otros solo podían controlar el poder, esto era simplemente increíble.
El corazón de Laura latía rápidamente al escuchar todo esto; para ella, una figura como el médico milagroso era una verdadera persona de un excepcional poder.
Edgar, con una expresión de gran reverencia, agregó: —Así es, alguien co