Sin dudarlo más, Juan agitó su brazo y las trece agujas de plata fueron sacadas. Las trece agujas volaron de la mano de Juan, sin desviarse ni un ápice, y se clavaron con precisión en los trece principales puntos de acupuntura del señor Ares.
En ese instante, la energía espiritual del cielo y la tierra se agitó instantáneamente, corriendo hacia el cuerpo del señor Ares con ansias de entrar.
Este era el milagroso efecto de las Trece Agujas del Inframundo, capaces de atraer la energía espiritual d