Ni siquiera necesitaba usar sus propias manos. Con un simple pensamiento, Zeno podría aplastar a Juan, quien se encontraba en el pináculo del Poderoso Marqués Guerrero de noveno nivel.
—¡Ataca hacia allá!
En ese preciso momento, la voz de Agustín volvió a resonar en su mente.
Juan sin dudarlo dos veces. Desenvainó su Espada de Fuego y se transformó en una sombra de espada, dirigiéndose rápidamente hacia el punto indicado por Agustín.
En un abrir y cerrar de ojos, Juan sintió que su espada impact