—Entonces, que lo devore.
—No tengo suficiente poder para controlarlo.
—¿Solo es cuestión de cultivación? ¡Yo tengo suficiente poder!
Juan dijo estas palabras con total determinación y, sin dudarlo, empezó a canalizar poco a poco toda su energía, dirigiéndola sin reservas hacia el Gusano de Seda Dorado.
De inmediato, el Gusano de Seda Dorado emergió de la palma de Marta, y al mismo tiempo, el resplandor dorado que lo rodeaba comenzó a expandirse lentamente.
La niebla negra fue absorbida a una ve