El lugar de las Sombras Venenosas era muy diferente a cualquier otra ciudad en Luzveria.
Fue al llegar al lugar cuando Juan se dio cuenta de que todo parecía sacado de su niñez.
No vio ni un solo rascacielos; ni siquiera cerca del aeropuerto había algo que se pareciera a lo moderno.
Los dos caminaron poco después de salir del aeropuerto, y pronto se encontraron con un vasto desierto.
—Marta, ¿a dónde vamos exactamente? —preguntó Juan mirando la inmensa extensión de arena frente a él.
—Primero ir