—Bueno, no se puede decir que este tipo esté siendo injusto. Al fin y al cabo, este muchacho dijo que asumiría la responsabilidad. Pero, vamos, comparar un material de un millón con otro de mil eso es algo realmente absurdo.
El público, que no se perdía ni un detalle, comenzó a murmurar entre ellos, cada vez más intrigado.
—¡Qué aburrimiento! —recriminó Juan con indiferencia mientras daba media vuelta, dispuesto a marcharse.
Lo que pudiera salir de aquella piedra que había comprado no era un pro