—Yo fui quien los mató, —dijo Juan sin intención alguna de ocultar la verdad.
—Está bien, digamos que los mataste tú, —respondió Livia con una sonrisa de complicidad.
Al ver su expresión, Juan se quedó sin palabras. Hoy en día, parece que ni diciendo la verdad te creen.
—He escuchado de Wilfredo que quieres enfrentarte a la familia Delgado y al líder de los Custodios del Horizonte. ¿Podrías decirme por qué? —preguntó Livia, cambiando de repente el tono de su voz.
—Venganza, —respondió Juan, con