Me detengo al oír sus palabras, mi corazón da un brinco ya que parece que mi deseo se volvió realidad, aprieto mis manos contra mi pecho emocionada, pero me controlo ya que no quiero echar a perder este momento.
— ¿Si? — Le pregunto aun dándole la espalda.
— ¿Buscabas esta flor? —
Miro por encima de mi hombro y asiento levemente, debo admitir que me siento decepcionada y dolida, pero era más que obvio… él jamás me pediría volver… porque no soy Perséfone, sólo soy una simple ninfa que está enamo