Le doy un fuerte abrazo y beso repetidas veces su cabeza, haciendo que suelte fuertes carcajadas.
—Entiendo cielo, pero tú tienes un deber y lo debes cumplir, imagínate que Helios decidiera no salir nunca más o que tu abuela no quiera darle más sueño a todo ser vivo— Me estremezco al pensar en eso haciendo que Calix reaccione de la misma forma. — ¿Ahora lo entiendes? Además, no porque te vayas, significa que nos dejaremos de ver—
Me voltea a ver y me dedica una enorme sonrisa.
— ¿Lo prometes ma