—Tranquila Minte, no te pasará nada malo—
Asiento con la cabeza y caminamos por el enorme pasillo, luego nos detenemos en una enorme puerta de oro, Hermes toca a la puerta y estas se abren de par en par, ambos entramos a la enorme habitación.
No puedo evitar sorprenderme por el enorme espacio lleno de comodidades, enormes sillones de color rosado claro, cojines peludos sobre ellas a juego y unas mantas se posan sobre los respaldos de color blanco y en medio de la sala hay una enorme alfombra qu