Minela
Despertar en los brazos del hombre que amo es como un sueño. Desde esta tarde seremos marido y mujer. Les juro que estoy emocionada. No puedo creerlo aún. Si un año atrás alguien me dijera que me iba a casar con un hombre maravilloso me le hubiera reído en su cara. Jamás pensé que mi vida cambiaria tanto. Aunque no niego que si lo soñé muchas veces en mi habitación.
—Un beso por cada pensamiento tuyo. —dice Kolen llamando mi atención. Estaba espaciada mientras miraba su perfecto rostro.