UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 23.
Los nuevos análisis de las muestras de sangre de Gálata llegaron y al fin pudo tener la certeza que la toxina no estaba presente en su sangre. Ella misma se cersioró que estas fueran enviadas a su mismo laboratorio, pues no confiaba en nadie más que lo suyo en ese momento.
Regresó con su esposo, quien al verla de nuevo tan contenta supo que no había de qué preocuparse.
__ Es hora de continuar, candidato.- le dijo ella con su típico humor. Marcelo la ayudó a subir a su vehículo y salieron junto