Keyla alzó los pies para poder ver más allá de lo que la pared frente a ella le permitió. Ese sitio olía a metal por todos lados, aunque supo que de seguro se debía a la sangre seca que había por todos lados.
Afuera había nieve espesa en el suelo, el frío era un problema, pues tan abrigada no estaba y decir que iría por algo que la mantuviera caliente era solo para soñar.
Pensó en Joseph. De él no sabía nada y aunque tenga claro que este era fuerte, preocuparse por él no podía evitarlo. Tenía