El gran día llegó, el ansiado por Nadia quien no dudó en levantarse de su cama con la ayuda de un séquito de empleados que harían todo por ella ese día. Deseó estar radiante, poder ser quien opacara a todo mundo, ser alabada por los medios, elogiada por los grandes apellidos y la única que los ojos de su casi esposo mirara.
Así le demostraría a esa mujer que la golpeó que no era nadie en la vida de Joseph, pero ella sí.
En la mansión de los Crown no era muy distinto, Joseph miró a su hijo co