Mundo ficciónIniciar sesiónPero Nadia apartó esa voz molesta de sus pensamientos justo cuando sintió la lengua de Wagner posarse sobre los labios inferiores de su sexo. ¡Joder! Eso sí que era maravilloso pensó la mujer, aferrenadose de ambas almohadas que descansaban debajo de su cabeza.
La lengua experimentada del millonario se introdujo en la cavidad de sus la







