53. ¿Estás dem3nte?
Las horas pasaron y llegó el momento de abandonar la comodidad de su oficina, para ir hasta el restaurante y encontrarse con Grace. Desde el interior de su oficina podía ver a Noah en su escritorio, trabajando diligentemente. Ella esperó hasta que él colgó la llamada en la que estaba y lo llamó a la oficina.
—¿Pasa algo? —preguntó Noah al entrar.
—Nada malo… —aclaró ella y mordió su labio—. Saldré a almorzar con Grace, entonces quedas a cargo —dijo y le guiñó un ojo, lo que lo hizo reír—, per